Enfrentados a incorporar las Tics en nuestro quehacer educativo, hemos primero de definir qué entendemos por Metodología. De manera sencilla podemos decir que una metodología es un proceso o una forma de entregar un contenido, realizar una actividad o intervenir pedagógicamente en un proceso educativo. Esta definición, indudablemente, está sujeta a modificaciones según las experiencias y los objetivos que cada docente haya desarrollado en sus aulas correspondientes.
Cuando hablamos de contenidos hablamos de conocimientos estructurados lógicamente y que hemos de “mediar” para que nuestros alumnos sean capaces de comprenderlos, asociarlos con sus conocimientos previos y, en teoría, puedan encontrales un sentido y un significado, en simples palabras, una significación. La idea de “mediar contenidos“, concepto que, con la inserción de las Tics en el proceso educativo, comienza a ser muy utilizado, significa, someramente, descubrir, de manera bien precisa un objeto de aprendizaje y desarrollarlo hasta convertirlo en un aprendizaje significativo. Para Ausubel un aprendizaje significativo es “cuando puede relacionarse, de modo no arbitrario y sustancial (no al pie de la letra) un objeto, concepto, idea, con lo que el alumno ya sabe“, esto es, cuando el alumno afianza lo aprendido gracias a sus conocimientos y habilidades previas. A partir de este concepto fundamental, la metodología empleada deberá diagnosticar primero esos saberes previos, esos intereses e inquietudes, esas motivaciones y razones que generan en el alumno el deseo de continuar con lo propuesto por el profesor, en caso contrario, la descontextualización que fije el profesor como meta o propósito de sus actividades, vía una metodología incoherente con la realidad inmediata del alumno, producirá una apatía que no permitirá que las Tics sean empleadas para desarrollar más aún las habilidades ni profundizar los conocimientos diagnosticados.
A partir de la premisa anterior, la relacionada con el aprendizaje significativo, nuestras metodologías que busquen incorporar las Tics a nuestra labor docente, primero que nada han de comprender muy bien esta idea esencial sobre un aprendizaje real.